Estudios — 8 junio, 2016 a las 10:17 am

La nueva ciencia de la epigenética

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Vivimos en el siglo XXI, grandes descubrimientos científicos, avances, conflictos, etc. pero, que hay en el terreno de la biología, la célula, el ADN. Los que estudiamos medicina en el siglo XX en mi Universidad, La Salle, teníamos una frase clásica “ el edema de la mitocondria”… todos nos burlábamos porque denotaba casi, casi, la ciencia ficción. Pero, fue más la ficción y no la ciencia de la que nos burlábamos porque ahora todos, o casi todos los procesos metabólicos y bioquímicos son los más estudiados y de los que mayores resultados hemos obtenido en específico en el DNA.

Han sido destronadas después de casi 50 años el mito de las grasas, y que, gracias a estos datos mal infundados, grandes transnacionales nos enseñaron a tenerle miedo a estas grasas y desarrollar fármacos específicos al respecto, sin nombrar la industria alimentaria con su aceites vegetales, grasas trans e infinidad de productos “light”. Pero, ¿es que podemos hacer algo mas natural, que nos ayude a no desarrollar problemas crónico degenerativos? o ¿poder no pasar a nuestra descendencia estas enfermedades que nos aquejan en este moderno mundo?

Todas nuestras vidas, hemos oído que nuestra estructura física está determinada por nuestros genes, no el medio ambiente. Pero la ciencia de la epigenética está obligando a los científicos a reconsiderar sus supuestos.

Probablemente usted está familiarizado con la frase, “Eres lo que comes.” Pero ¿sabías que eres también lo que tu madre y tu abuela comieron?. La ciencia de la epigenética muestra que nuestra constitución física es mucho más que la herencia de nuestros ojos de nuestra madre o la sonrisa de nuestro padre. Acostumbrados a pensar que la única cosa que heredamos de nuestros padres son genes, paquetes de información en el ADN que dan instrucciones para la formación de proteínas. Estos genes determinan nuestros rasgos físicos tales como el cabello y color de ojos, altura, e incluso la susceptibilidad a las enfermedades.

Pero lo más sorprendente es que, heredamos “modificaciones” específicas de nuestro ADN en forma de etiquetas químicas. Estos influyen en cómo los genes se expresan en nuestros rasgos físicos. Las etiquetas químicas se conocen como marcadores “epigenéticos”, ya que existen fuera de (epi) la secuencia real de DNA (-genetica). Permítame usar una analogía para explicar. La siguiente frase puede tener dos significados muy diferentes, dependiendo de la puntuación utilizado. “Una mujer, sin su hombre, no es nada” o “Una mujer: Sin ella, el hombre no es nada.” Tal vez es un ejemplo tonto, pero al poner una diferente puntuación, todo cambia.

Las palabras de ambas frases son los mismos, pero el significado es diferente debido a la puntuación. Lo mismo es cierto para el ADN y sus etiquetas químicas. La secuencia de ADN puede ser idéntico, pero producen resultados diferentes en base a la presencia o ausencia de marcadores epigenéticos. Por ejemplo, los gemelos idénticos tienen la misma secuencia de ADN, pero pueden tener diferentes etiquetas químicas que conducen a uno a ser susceptible a ciertas enfermedades, pero no el otro. Los padres pueden pasar por marcadores epigenéticos durante muchas generaciones o sus efectos pueden ser de corta duración, que solo afectarán a la generación siguiente. De cualquier manera, los cambios son temporales, ya que no alteran la secuencia de ADN, tal y como se expresa. Pero, tu comportamiento podría cambiar cómo tu cuerpo expresa tu ADN. Entonces esos cambios se podrían pasar a tus hijos. ¿Qué significa esto en la práctica? tu comportamiento, incluyendo los alimentos que consumes, podría cambiar la forma en que tu cuerpo expresa su ADN. Entonces esos cambios, para bien o para mal, se ¡podrían pasar a tus hijos! Si haces algo para aumentar su susceptibilidad a la obesidad, el cáncer o la diabetes, tus hijos podrían heredar eso de ti.

En un experimento, los ratones de la misma familia, que eran obesos debido a su composición genética, fueron alimentados con dos dietas diferentes. Una dieta consistía en comida regular. La otra dieta consistía en la misma comida, pero contenía suplementos que se sabe que altera las etiquetas químicas en el ADN. Normalmente, cuando estos ratones comen comida regular, producen descendencia con sobrepeso. Sin embargo, los ratones que comieron el mismo alimento con los suplementos que alteran las etiquetas del ADN produjo crías que tenían un peso normal. ¡la dieta de los padres afectó el peso de sus hijos!

Los científicos todavía están tratando de comprender los detalles. Los marcadores epigenéticos que fueron modificados por los complementos alimenticios parecen haber “silenciado” los genes que estimulen el apetito. El medio ambiente de los de los padres en este caso y los alimentos afectaron a su descencencia en específico. Ciertos tipos de medicamentos también han sido sospechosos de causar cambios en los marcadores epigenéticos que conduce al cáncer en la descendencia de las mujeres que tomaron este medicamento. Por ejemplo, un tipo de estrógeno sintético formulado para prevenir abortos involuntarios se ha relacionado con un mayor número de cánceres en sus hijas y nietas en específico en sus órganos reproductores. Los estudios apuntan a los cambios en los marcadores epigenéticos relacionados con el desarrollo de los órganos reproductivos, que las madres transmiten a sus hijas. Este hallazgo confirma el dicho de que “eres lo que tu madre o tu abuela comieron.”

Nuestro ADN incluye componentes adicionales, que a veces pueden ser transmitidos de padres a hijos y al mismo tiempo que el código genético. En primer lugar son moléculas unidas al ADN, llamadas marcas de metilación (o la llamada metilación del ADN), que a su vez tienen la posibilidad de activar o desactivar los genes. En segundo lugar están las moleculas de de proteínas llamadas histonas donde el ADN se enrolla alrededor. Las histonas y una parte de estas proteínas, denominadas colas de las histonas, regulan cómo se pliega el ADN (y por lo tanto lo que se enciende o se apaga).

Pero entonces lo mas interesante es que la comida y otros aspectos de tu entorno o medio ambiente puede cambiar estos MARCADORES y por lo tanto, pueden ser transmitidos a tus hijos e incluso nietos, afectando a los genes que están activados

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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