Estudios — 19 septiembre, 2016 a las 11:55 am

Nueva esperanza en la curación de la Diabetes tipo 2

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La diabetes tipo 2 ha sido considerada tradicionalmente como una enfermedad crónica e incurable con un tratamiento centrado en la alimentación, los antidiabéticos orales y llegado el caso la administración periódica de insulina. Es más, en la mayor parte de los casos y una vez diagnosticado el paciente, este se enfrentaba a una escalada progresiva en el tratamiento, empezando siempre por el inexcusable cumplimiento de una serie de recomendaciones dietéticas, el uso de fármacos por vía oral para controlar su glucemia (antidiabéticos orales) y, si la enfermedad progresaba lo suficiente como para hacerlo preciso, el aporte de insulina. No había otra. Si hiciésemos una descripción gráfica de asunto, la diabetes podría ser comparable con el hecho de caer de manera más o menos descontrolada por una pendiente pronunciada en la que nunca se podría parar.

Sin embargo, recientes estudios centrados en el tratamiento dietético de la diabetes tipo 2 han supuesto un rayo de esperanza en este aciago panorama. El último, publicado en la prestigiosa revista Diabetes Care puso de relieve que un sólido programa de pérdida de peso consiguió la remisión de la diabetes durante al menos 6 meses en un 40% de los pacientes estudiados. Titulado Very Low-Calorie Diet and 6 Months of Weight Stability in Type 2 Diabetes: Pathophysiological Changes in Responders and Nonresponders (“Dieta muy baja en calorías y 6 meses de estabilidad ponderal en diabetes tipo 2: Cambios fisiopatológicos en pacientes respondedores y no respondedores”) este estudio observó que 13 de los pacientes diabéticos estudiados (de un total de 30 participantes) fueron capaces de normalizar sus valores de insulina en sangre así como mejorar la sensibilidad de esta hormona a la hora de realizar su función hasta unos niveles fuera de los márgenes diagnósticos de la diabetes. Todo ello tras seguir un programa dietético consistente en dos meses de dieta muy baja en calorías (o VLCD) y cuatro meses más de alimentación controlada pero más o menos libre.

El trabajo, que no es el primero en esta línea de investigación, forma parte de la labor del Dr. Roy Taylor en pos de un tratamiento que sea capaz de “rebobinar” la situación metabólica de los pacientes hasta el momento en el que no sufrían diabetes tipo 2.

La grasa hepática y pancreática una clave importante

Desde la década de los años 50 del siglo XX se tiene bastante bien asumido que la cirugía bariátrica puede mejorar algunas de las alteraciones metabólicas asociadas a la diabetes tipo 2. Este efecto se ha asociado con la pérdida de peso de los pacientes y así se ha contrastado recientemente en algunos estudios previos del propio Dr. Taylor.

Pero más allá de la pérdida de peso “general” de estos pacientes tras la intervención de cirugía bariátrica, este investigador ha puesto encima de la mesa como hipótesis que es la pérdida de grasa asociada al hígado y al páncreas lo que podría explicar en última instancia la mejoría sobre las variables de la diabetes. Así, en una simplificación extrema se podría decir que si se adelgaza en general se termina perdiendo grasa en el hígado y páncreas y que es esta última pérdida la que normaliza las alteraciones metabólicas propias de la diabetes tipo 2, mejorando la secreción de insulina y la sensibilidad de los tejidos a la hormona. Unos cambios que permanecerán en tanto en cuanto se mantenga un nivel de grasa hepática y pancreática por debajo del umbral de la diabetes

Las VLCD

Las conocidas como Very Low Calorie Diets (VLCD) son como su propio nombre indica en inglés dietas de muy bajo aporte calórico. Aunque hay cierto margen para su variación, en líneas generales suponen ingestas de no más de 700 kcal/día. Son dietas, por decirlo de alguna forma extremas, frecuentemente asociadas al protocolo de una intervención de cirugía bariátrica y de ahí el éxito, al menos parcial y rápido, que se obtiene con ellas en términos de pérdida de peso.
Sin embargo, una VLCD no puede perdurar en el tiempo de forma indefinida. De hecho su periodo de aplicación rara vez suele superar los dos meses. Al final, los pacientes han de seguir una transición progresiva desde ese planteamiento dietético no sostenible en el tiempo hacia una dieta basada en alimentos que aporte un número mayor de calorías (en general se asume que al menos 1.200 kcal/día). Digo lo de hacia una dieta basada en alimentos, por que es habitual que las VLCD se planteen a partir de sustitos de comidas, de

batidos y preparados que tienen todo cuantificado, desde las calorías hasta la proporción de macronutrientes pasando por la calculada presencia de vitaminas y minerales. Esta es una de las razones por las que en última instancia las VLCD (al igual que las LCD –Low Calorie Diets-) hayan tenido tan poco éxito en el mundo del adelgazamiento, pese a conocerse y utilizarse desde hace varias décadas. De hecho y aunque con el paso del tiempo se ha frivolizado bastante con su uso, las dietas LCD y en especial las VLCD han de establecerse bajo una estrecha supervisión médica, siendo habitual el ingreso del paciente mientras se están aplicando.

Así, entre los resultados más interesantes del estudio mencionado del Dr. Taylor destaca que:
El 40% de los pacientes diabéticos que sí respondieron al tratamiento con una dieta VLCD reconduciendo su diabetes tipo 2, lo hicieron sin cirugía bariátrica que mediara, es decir, lograron esos resultados solo con el tratamiento dietético descrito.
Estos mantuvieron la diabetes a raya durante al menos 6 meses, fecha en la que finalizaba el estudio, tras haber vuelto a una dieta normalizada (recordemos que la VLCD solo se aplicó durante dos meses).
Buena parte de los pacientes respondedores (aquellos que vieron “curada” su diabetes al término del ensayo) eran personas a las que se les diagnostico la diabetes tipo 2 hace más de 5 años, e incluso había pacientes con diabetes diagnosticadas desde hacía más de 10 años.
Grandes perspectivas y grandes retos
En mi opinión aun es muy pronto para hacer grandes proclamas al respecto de la futura curación de la diabetes tipo 2 pero no cabe duda que se abre un horizonte esperanzador en cuanto al abordaje de esta patología. No obstante, los propios investigadores llaman a la prudencia y a no recomendar de momento este tipo de intervención a todo el mundo (y mucho menos a que nadie se lance por su cuenta)… y es que el eso de las VLCD no es para andarse con bromas.

Una de las mayores incertidumbres sobre el tema hace referencia asi la reversión de la diabetes, una vez alcanzada, dependerá del mantenimiento del peso perdido. Es preciso reconocer que ya sea con diabetes o sin ella este es un gran problema ya que son realmente pocas las personas que a largo plazo terminan manteniendo el peso que un día perdieron. Además, hay que tener en cuenta que si bien un 13 pacientes (el 40%) se salieron de los criterios diagnósticos de la diabetes, otros 17 no lo hicieron (el 60%), a pasar de haber perdido una cantidad de peso significativa. Sobre este tema, los investigadores vuelven sobre la hipótesis de la grasa hepática y pancreática como explicación… lo importante es perder cierta cantidad de grasa en esa localización sin que importe en principio demasiado el número de kilos que se haya adelgazado en general. Así, aun perdiendo una cantidad de kilos importante, pero sin lograr descender la grasa hepática y pancreática por debajo del umbral, la diabetes seguirá instaurada.

En resumen, y aunque una buena cantidad de expertos en la materia alaban los resultados de este estudio, también se muestran dubitativos al respecto del mantenimiento de los resultados. Tal es el caso del Dr. George King director científico de Joslin Diabetes Center y profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, quien traslada a la cuestión del mantenimiento del peso perdido la mayor dificultad, así como el desafío que les puede suponer a los pacientes el realizar una vida “libre” al volver a la alimentación normal.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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