Fitness — 27 enero, 2016 a las 12:27 pm

¿Ejercicio? No creas que cuanto más hagas es mejor

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Pilates

Tenemos la fea costumbre en esta sociedad tan consumista en la que vivimos que, cuanta más cantidad material, más propiedades, más atributos, más poder adquisitivo tengamos, nos va a deparar mayor satisfacción y felicidad; no siempre es así.

Tenemos la fea costumbre de que cuando más guapos, más atractivos seamos, mas pretendientes/as tengas, mayor autoestima tendrás y no vas a necesitar abuela prácticamente y esto no siempre es así.

Te preguntarás ¿y esto qué tiene que ver con la actividad física? Al Igual que con los recursos materiales o humanos, no siempre más es mejor. Y esta afirmación se cumple en el campo de la actividad Física y el Deporte. ¿En que nos basamos para poder justificar esta idea? ¡En la ciencia!

Para explicar esto primero hay que entender cómo se produce la mejora de la forma física o del estado de salud con el físico. Debemos entender que el supone una agresión a nuestra homeostasis (Conjunto de fenómenos de autorregulación, que conducen al mantenimiento de la constancia en la composición y propiedades del medio interno de un organismo). Y que una vez que se realiza físico se necesita tiempo para permitir que nuestro organismo vuelva a dicha homeostasis, y que además con una serie de adaptaciones que ante un nuevo estimulo, no se vuelva a producir dicho desequilibrio.

Hasta aquí todo muy bonito, pero ¿cuál es el problema? Que nuestro cuerpo va a tender a gastar los mínimos recursos posibles y es por ello que si se deja demasiado tiempo entre sesión y sesión de actividad física, no se generan adaptaciones suficientes como para ir mejorando nuestra forma física. ¿Cuál sería la clave en este sentido? Realizar ejercicio físico de tal manera que utilicemos el tiempo suficiente para recuperarnos ante dicho estimulo, pero sin dejar a su misma vez demasiado tiempo para que esas adaptaciones que se producen en ejercicio físico se pierdan.

El tema es mucho más complejo de lo que parece puesto que para permitir una correcta evolución hay que seguir unas normas denominadas los principios del entrenamiento y una de estas normas es el principio de optimización carga-recuperación y es en la que se basa este fenómeno que hemos mencionado anteriormente y que se denomina supercompensación.

Ahora me dirás: Muy bonito todo pero ¿qué saco como conclusión? o ¿qué aplicación puedo sacar para mí o para mis seres queridos? ¿cuántas veces tu abuelo, tu tía, tu prima, tu padre ha ido al médico y ante cualquier problema de salud en el que es recomendable realizar la práctica de actividad física le ha dicho su médico: ¡Váyase usted a caminar! Y tu abuelo con problema de rodillas, dificultad en la coordinación de la marcha y un sinfín de problemas propios de su edad o contexto que lo imposibilita para realizar tal actividad.

Otro ejemplo es que ante problemas de espaldas, algo que se suele recetar en centros médicos y que se escucha mucho es “haga natación, es el deporte más completo”, sin tener en cuenta tu conocimiento de la técnica y su puesta en práctica. Porque ¡sí señores y señoras! El ejercicio físico es el medicamento más potente que puedes realizar y como todo medicamento necesita de dosis correcta, es decir, cantidad de ejercicio necesario: Frecuencia semanal, Intensidad, tipo de actividad, (debemos individualizar el ejercicio físico, al igual que un médico no receta antibióticos específicos en un virus, ya que el cual no será eliminado por este medicamento).

En este sentido, un preparador físico debe individualizar en función de cada contexto y esta será la clave para realizar mayor o menor cantidad de ejercicio (un entrenador experto en Ciencias del Deporte no planifica entrenamiento/ejercicio físico que no produzca efecto positivo o ¡peor aún! Ejercicio que empeore aún más la patología de nuestro paciente).

Sin duda este es un problema en el que la sociedad debe tomar cartas en el asunto, porque los ejemplos anteriormente nombrados hacen más referencias en el uso de la actividad física frente a poblaciones especiales o personas con diversas patologías. Pero ahora bien, tanto si quieres mejorar desde el punto de vista de la salud como mejorar tu rendimiento deportivo, estos principios deben respetarse y no faltar a ninguno porque en el momento que uno de nuestros principios no se realicen, nuestra casa se derrumbará como claro ejemplo.

¿Cuál es el problema? que desde mi punto de vista veo hoy en día, y sobre todo se da en centros deportivos, gimnasios low-cost o centros con personas poco profesionales. No se realiza una evaluación inicial en la que recabemos información sobre historial de lesiones, patologías, historial deportivo, hábitos de entrenamiento.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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