Lifestyle — 20 febrero, 2015 a las 11:00 am

El funcionamiento de la cronobiología

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La cronobiología es la disciplina que estudia los ritmos biológicos. Nuestro organismo tiene unos relojes internos que deberían estar siempre coordinados. Cuando no es así se produce una alteración de éstos que puede tener como consecuencias la obesidad.

03B59662Desde el punto de vista cronobiológico, la presencia de la obesidad puede estar asociada al fallo de estos ritmos o cronodisrupción y son varios los estudios que se han centrado en analizar esta relación. En la sociedad actual esta cronodisrupción se produce en numerosas situaciones, como puede ser el desplazamiento de actividades hacia la noche, incluida la ingesta, lo que sucede en las personas con ingestas compulsivas nocturnas (trastorno conocido como Night Eating Disorder) o los trabajadores por turnos o nocturnos. Recientes estudios epidemiológicos muestran que estos trabajadores presentan un mayor grado de obesidad, triglicéridos, diabetes y riesgo cardiovascular.

El organismo humano cuenta con una jerarquía de ritmos biológicos y varios relojes biológicos.

Los ritmos biológicos programan el funcionamiento del organismo: la ingestión de alimentos, la actividad física e intelectual y el sueño, dependiendo del patrimonio genético.

Los sincronizadores son factores ambientales capaces de «reencajar y ajustar» los ritmos biológicos. El más evidente de los sincronizadores es la alternancia día/noche.

Los relojes biológicos están en los órganos -como el cerebro, el hígado, los riñones- y sirven para orquestar y armonizar el conjunto de los ritmos biológicos. Están permanentemente conectados al medio ambiente y sincronizados con él.

03C06076Los ritmos cronobiológicos pueden funcionar las 24 horas (circadiano), 28 días (mensual), 3 meses (estacional) e incluso a los ritmos climatéricos, que duran entre 7 y 9 años.

La crononutrición permite aportar el o los nutriente(s) al organismo en el momento preciso en que lo necesite más o tenga el mayor impacto sobre nuestra fisiología.

Son varias las secreciones relacionadas con la ingestión de alimentos: enzimas y hormonas. Éstas no son constantes ante un mismo tipo de comida ni a lo largo del día, lo cual significa que el organismo sacará más o menos provecho de un alimento según el momento del día en que sea consumido. Al estudiar las razones específicas del aumento de peso, se constata que la modificación del ritmo de la actividad a lo largo de estos últimos años ha influido en el comportamiento alimentario.

Según la cronobiología, el día se identifica con la fase catabólica donde tiene lugar mayoritariamente una reducción de las grasas acumuladas y una eliminación de los desechos, y la noche es la fase de almacenamiento de grasas. Por consiguiente, para favorecer el adelgazamiento es preferible evitar las comidas muy ricas por la noche y tomar un desayuno equilibrado y copioso para el aporte energético de la jornada.

La-CronobiologiaEn lo que respecta a la estrategia nutricional a seguir, hay que centrarse en ciertos órganos, sobre todo el tejido adiposo (formado por millones de células adiposas: los adipocitos, el hígado (órgano clave del almacenamiento/eliminación), el páncreas, los riñones (para controlar la retención de agua) y el tubo digestivo (por sus funciones enzimáticas). Habrá que estimular las fases de eliminación y de desintoxicación durante el día y frenar la fase de almacenamiento nocturno.

En nuestro organismo, las actividades fisiológicas se suceden una tras otra en un orden determinado y pasan por periodos de actividad y de reposo. Las leyes de la fisiología no son, pues, las mismas de día que de noche, y el factor tiempo no puede ser ignorado.

Durante el día, todas las funciones metabólicas de nuestro organismo son solicitadas y movilizadas para producir la energía necesaria para la realización de nuestras actividades. Nuestra alimentación tiene que aportarnos nutrientes necesarios para nuestro metabolismo: los macronutrientes, como los glúcidos, los lípidos y las proteínas, pero también los micronutrientes, formados por las vitaminas, los minerales y los oligoelementos. Las vitaminas y los minerales se utilizan principalmente como cofactores esenciales de las enzimas implicadas en el metabolismo energético.

En resumen, durante el DÍA nuestro organismo se concentra en la producción de energía para soportar nuestras actividades del día, restituirla siempre que sea necesario y gastarla según nuestras actividades. Por tanto, cuanto mayor sea nuestro ritmo de vida, tanto mayor será la producción y el gasto energético diario de nuestro organismo.

La noche corresponde a la fase en que se regenera la energía. Por eso la calidad del sueño reviste una importancia vital para nuestro organismo, tanto como el aire que respiramos o el alimento que consumimos.

sueño-610x350El sueño tiene, pues, un papel reparador y regulador. Su misión es:

  1. Mientras dormimos tiene lugar toda una serie de procesos biológicos y fisiológicos que sirven para reparar los daños infligidos a nuestras células por las actividades normales del día.
  2. Facilitar la regeneración de nuestras células musculares y ayudar a reforzar nuestro rendimiento físico: mientras dormimos, nuestro cuerpo se recupera de los esfuerzos que hemos hecho en el transcurso del día.
  3. Ayuda a reducir el estrés: el sueño permite adaptarse a las experiencias emocionales de la vida cotidiana e integrarlas consigo mismo. Es durante las fases de sueño paradójico, en particular, cuando se sueña más intensamente. Estas fases son la que nos sirven como «válvula de escape» de las emociones del día.
  4. Estimular el restablecimiento inmunitario: mientras dormimos se activan y se regeneran nuestras defensas inmunitarias. Un sueño de mala calidad nos hace más vulnerables a las infecciones.
  5. Regenerar el cerebro: restableciendo físicamente los enlaces entre las células nerviosas utilizadas por las actividades de la vigilia, el sueño participa en el mantenimiento de la estructura cerebral y su capacidad.
  6. Optimizar nuestra capacidad de aprendizaje y de memorización: el sueño es el momento ideal para recuperar y reorganizar las informaciones recién aprendidas y transferirlas a la memoria a largo plazo. Ahora está claro que el sueño facilita la consolidación de nuevos aprendizajes y que ayuda a resolver los problemas. Tal y como afirman algunos investigadores: «durante el sueño, las capacidades de aprendizaje y los conocimientos son transferidos de los sistemas periféricos del cerebro a su “disco duro” ».

En resumen, por la NOCHE , durante nuestro sueño, nuestro organismo se dedica a «recargar las baterías» y «a las funciones de reparación y regeneración».

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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