Niños Sanos — 12 agosto, 2015 a las 11:04 am

Las claves del éxito para que a los niños les guste la verdura

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norma rabago las claves del exito para que a los ninos les guste la verduraUno de los problemas más grandes de las mamás y los papás es hacer que la verdura se convierta en el plato más deseado de sus hijos. Se acabaría la dura lucha diaria para que el brócoli, la coliflor o las alcachofas estuvieran a la altura de la pizza, la milanesa de pollo o los helados.

Y es que, encontrar la llave que abra la boca de los más pequeños frente a una cucharada de puré de verdura, a veces parece misión imposible.

Aquí les dejamos unos consejos para que una dieta infantil sea “más verde”:

1. Para empezar, se debe predicar con el ejemplo. Es fundamental que aquellas personas con las que el niño comparte los espacios y tiempos para comer, consuman habitualmente verduras. La compañía y el ambiente emocional son factores que pueden predisponer a su aceptación o rechazo. Es aconsejable que el niño, excepto cuando aún es un bebé, no coma antes o después de los adultos, sino con ellos. Y si un adulto muestra su esfuerzo o curiosidad por ingerir alimentos diferentes, facilitará que el niño adopte esa misma actitud.

2. Comida variada y adornada. Es aburrido repetir la comida muy a menudo: a los niños tampoco les gusta. Y encima, si su aspecto no acompaña, la cosa se agrava. El grado de atracción y apetencia de las verduras dependerá de cómo las cocinemos y las presentemos. Tratemos de “decorar ” los platos de verduras para que sean más apetecibles a los niños.

02H631093. Tratar de respetar sus gustos. Los niños, cerca a los dos años, suelen mostrar sus gustos y preferencias sobre la comida. Y del mismo modo que los adultos somos selectivos con aquellos platos que no nos gustan demasiado, los menores también tienen derecho a serlo. Con todo, debemos de saber que unas verduras son más fáciles de incluir en un menú infantil. Unas de las verduras que acostumbran a ser más sencillas de incluir son las zanahorias, el brócoli, las setas, el jitomate y las calabacitas. Esto se debe a que no aportan sabores amargos o extraños. Hay que buscar sabores con regusto conocido, y mejor que tire a dulce o a ácido.

4. El tamaño del plato importa. En lo que se refiere a las cantidades, tenemos dos opciones: o bien variamos el volumen del alimento o jugamos con el tamaño del plato. Un niño no dispone de la misma capacidad que tiene un adulto para procesar grandes cantidades de comida y los niños suelen agobiarse y sentir rechazo si perciben exceso. Es mejor poner la misma cantidad que iría en un plato grande, en un plato pequeño. En cuanto al tiempo que tiene que dedicar a comer, no es recomendable que sea el doble que emplea un adulto.

5. Razonar, no imponer. Dependiendo de la edad del niño sería positivo facilitarle algunas explicaciones breves acerca de los beneficios e inconvenientes de comer verdura con frecuencia. Y conviene que estos argumentos vengan de alguien que pueda representar un buen ejemplo para el pequeño. ¿Y de postre? Una felicitación: “Si queremos inculcar a los niños buenos hábitos alimentarios, el refuerzo positivo como felicitarle por lo bien que ha comido siempre es un buen recurso”.

Fuente: El Pais

 

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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