Nutrición — 9 septiembre, 2015 a las 12:00 pm

¿Cómo es tu relación con la comida?

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En los países industrializados el hambre está eclipsada por incontables razones que nos hacen comer. Comemos por aburrimiento, o para llenar un vacío emocional, existen numerosas situaciones sociales en las que la es protagonista o simplemente es que la está ahí y no podemos reprimir el impulso de comerla.

En la obesidad, muy a menudo, la dieta en sí no es el problema sino la relación (emocional) que tenemos con la comida y que nos lleva a comer más cantidad de lo que nuestro apetito nos indica.

Íntimamente sabemos dónde está el problema, pero conocerlo no ayuda a solucionarlo, pudiera parecer que las razones que nos llevan a comer desmesuradamente, o tomar alimentos que sabemos no nos convienen y comer a deshoras es superior a nuestro control. En parte es así, pero hay algo que podemos hacer para retomar el control sobre lo que comemos y los sentimientos que rodean nuestra forma de comer.

La estrategia sería:

1.- Conocer la relación que tenemos con la comida

2.- Realizar un trabajo previo de toma de control

3.- Evitar las situaciones que suponen un riesgo

Podríamos englobar a las personas que tienen comportamientos compulsivos con la comida en cinco grupos. Puede que alguna se vea reflejada en varios, es habitual, los seres humanos somos complejos. En estos casos las soluciones o estrategias que propongo deben combinarse para ser efectivas.

Como si la comida está disponible

Estás bien, no tienes hambre pero de repente abres un cajón y hay un bombón, lo abres y lo comes. Estamos programados para comer cuando la comida está disponible. La supervivencia de nuestros ancestros dependía de comer y poder almacenar reservas para cuando la comida escaseaba. Mismos genes y mismos instintos en un ambiente totalmente diferente. Hoy vivimos rodeados de tentaciones y comer la galletita con el café o el caramelo que hay encima del mostrador es un acto totalmente inconsciente, sin placer o disfrute es solo un automatismo.

¿Qué puedes hacer?

– Si no hay comida no la comerás: limpia la despensa, refrigerador y cajones de casa de todos los alimentos que suponen un problema y almacena solo alimentos saludables. Una tableta de chocolate es mucho más tentadora que una lechuga.

– Si no lo ves no lo comerás: almacena la comida “peligrosa” en envases opacos o en papel de aluminio en zonas alejadas de la vista (y de la mano) si está fuera de la vista, estará fuera de tu mente.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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