Nutrición — 20 enero, 2016 a las 11:10 am

NO comas cereales, evitarás el reflujo y acidez (parte 1)

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El ardor de estómago y los reflujos deben ser de las cosas más molestas que existen, dolor abdominal, hinchazón, eructos, sabor amargo en la boca. Cuando la acidez del estómago sube por el esófago serías capaz de tomar cualquier cosa con tal de no sentir ese dolor.

Si  la acidez es algo puntual y los anti-ácidos funcionan, ¿Qué pasa cuando ya nada funciona?

Uno de los primeros beneficios que se aprecia al cortar con los azúcares en tu es que dejas de tener ardor de estómago y reflujos. Aún en los casos más graves se aprecia mejoría y aunque tienta pensar que es debido a una menor hinchazón o a que has comido menos (¿?) la realidad es que para saber qué causa la acidez y el reflujo es necesario no pensar tanto en fisiología o en la debilidad/relajación de los músculos/válvulas estomacales y sí hacerlo en microbiota (flora intestinal).

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Si eliminando azúcares de la dieta se soluciona es porque básicamente se debe a que las bacterias de nuestro tracto digestivo se alimentan de esos hidratos de carbono y al alimentarse de ellos producen gases (hidrógeno, dióxido de carbono y, a veces, metano), dependiendo del tipo o cepa de bacterias que tengamos tendremos más o menos probabilidad de sufrir acidez y reflujo.

Los cambios en nuestra microbiota debido al estrés, mala alimentación, antibioticos…etc son, a menudo, detonantes que empeoran esta situación. El metano lo produce un microorganismo llamado Archaea, no todas las personas lo poseen.(Microbewiki, Methanogens)

Bacterias excesivamente alimentadas se reproducen rápidamente y cada vez, producen más gases

Este cuadro encaja perfectamente con una disbiosis intestinal, o lo que se conoce con las siglas SIBO (sobrecrecimiento bacteriano intestinal)  que también puede llevar aparejada falta de enzimas digestivas y por lo tanto mayor probabilidad de digestiones lentas, mala-absorción de nutrientes, intolerancia a la lactosa, estreñimiento crónico y obesidad .

La acidez estomacal es uno de los sistemas de control que usamos para evitar la presencia de bacterias en estómago e intestino delgado . Si tomamos antiácidos, bloqueadores de H2 o inhibidores de la bomba de protones durante un período largo de tiempo, no solo provocamos menor capacidad de absorber vitaminas (B12, B6) y minerales (hierro, magnesio, calcio), también aumentamos la probabilidad de que las bacterias se reproduzcan donde no deben hacerlo. Y con ello aumentamos el riesgo de infecciones (Clostridium difficile).

Dieta y Recomendaciones
En el año 2013, la American Medical Education publicó una revisión sobre la efectividad de las recomendaciones dietéticas que se hacen a los pacientes y la conclusión no pudo ser más clara:

Existe muy poca evidencia que apoye la mejora de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) después de eliminar tabaco, alcohol, grasas, picantes u otras intervenciones dietéticas.

Muchas personas han eliminado comidas grasas, fritos, picantes, alcohol y no les ha servido de nada. Hay que evaluar esas recomendaciones desde otra perspectiva: la de tu flora (gastro) intestinal y evitar sobrealimentar a esas bacterias para que no produzcan una excesiva cantidad de gases.

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Dietas restringidas en hidratos de carbono

Una de las recomendaciones típicas es pedir a los pacientes obesos que pierdan peso. Lo que se constató es que mientras los que perdían peso con dietas altas en hidratos de carbono mantenían el ardor, acidez y demás síntomas, los que usaban una dieta baja en hidratos veían aliviados sus síntomas, incluso al día siguiente de comenzar la dieta. En 2001 se publicaron los casos de 5 personas que curaron totalmente sus síntomas y abandonaron sus medicaciones con una dieta restringida en hidratos de carbono.

Las personas del estudio podían comer sin límite, carne de todo tipo, pescado, marisco, quesos, huevos y ensaladas. Restringiendo pan, pasta, patatas, otros almidones de cereales, frutas, zumos de frutas, pasteles, dulces y refrescos con azúcar.

Una vez que empezaron a perder peso, se les permitía comer más frutos secos y frutas con bajo contenido en azúcar mientras siguiesen perdiendo peso, hasta un máximo de 90g netos de hidratos de carbono al día, y así hasta que alcanzaran el peso objetivo.

En el estudio se pueden seguir los resultados caso por caso, y se relata como en las personas que no eran capaces de mantener la dieta, los síntomas volvían después de comer alimentos altos en hidratos de carbono (galletas, caramelos, pan..etc)

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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