Nutrición — 21 septiembre, 2015 a las 12:52 pm

Quisiera perder peso con la misma rapidez que pierdo la paciencia

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La pérdida de peso sigue siendo el tema estrella, sobre todo entre las mujeres. La mayoría de veces, detrás del “problema” existe una mala relación con la comida, también puede deberse a malos hábitos dietéticos pero si haces una dieta baja en hidratos y has engordado o no has perdido todo el peso que necesitabas perder, quizás se deba a alguno de estos errores:

Comes demasiado

Debido a la ansiedad, o a que comes muy rápido o quizás a que la comida es tu desahogo y donde encuentras el placer diario, es posible que estés comiendo demasiado, en cantidad y muy a menudo. Hay que saber identificar los sentimientos que nos inducen a comer por encima del hambre y separar la alimentación de las frustraciones o problemas.

Comes muy poco

La restricción de hidratos no consiste en pasar hambre y mucho menos en comer menos de lo que necesitas. Si tienes hambre es imposible no pensar en comer y aunque no lo veas, acabarás boicoteando tu sistema hormonal o teniendo carencias. La idea de adelgazar por comer poco es errónea, señal inequívoca de que no has entendido como funciona la dieta baja en hidratos.

Comes demasiado a menudo

Si comes a la una, te tumbas en el sofá y a las tres ya te estás tomando un cafecito con leche, no das margen para poder poner en marcha el mecanismo. Si cada vez que vas a la cocina picas unas almendras, o caen unas galletas no pretendas perder peso, como mucho te mantendrás en el que tienes (pero no por mucho tiempo). Comer sólo cuando tengas hambre, es mantener una relación sana con la comida.

Comes cuando hay que hacerlo

Y no cuando tienes hambre que sería lo ideal, por ser sociales y seguir unos horarios rígidos estamos malogrando la capacidad de reconocer cuando tenemos hambre y lo que es más importante, cuanta hambre tenemos. Como cuando toca y me como todo lo que me ponen, es un buen régimen para un robot, no para una persona.

Te produce ansiedad pensar que vas a pasar hambre

Esto les sucede a las personas que están mentalmente habituadas a hacer 6 comidas al día. De repente, estar más de tres horas sin probar alimento les hace imaginarse que van a tener un bajón de azúcar (imposible si no son diabéticas tipo 1), se van a desmayar o les va a faltar energía. Alargar la sobremesa hasta el infinito es lo peor que puedes hacer, lávate los dientes y sal de la cocina.

Te obligas a comer todo lo que te has servido aunque ya estés a tope

La comida puede ser tanto premio como castigo, pero si pretendes adelgazar no deberían ser ni lo uno ni lo otro, comemos por necesidad y es bueno que nos guste hacerlo, disfrutar cocinando, mimar la presentación, compartiendo la mesa y parar de comer cuando sintamos que ya estamos saciados. Si tu señal para parar de comer es ver el plato vacío, lo siento, estás siguiendo la señal equivocada.

¿Por qué el miedo a la grasa?

Sin una base de combustible, el organismo se resiente. Vas a estar cansada, irritable y te vas a poner las cosas difíciles sin necesidad. Si aún tienes miedo a la grasa es mejor esperar a “curarte” ese miedo antes de esperar adelgazar. Sin hidratos y sin grasas no es una buena idea a medio o largo plazo.

¿Demasiada proteína?

Es la consecuencia más lógica del miedo a la grasa, evitar la grasa aumentando la proteína. El resultado es lo dicho en el punto anterior.

Estás enganchada a los frutos secos

Y puedes comer bolsas enteras sin darte cuenta. Estás enganchada a los “pseudocereales”

 Crees que las verduras no engordan

Y también crees que las zanahorias cocidas, guisantes cocidos y papas son verduras.

Ojo con lácteos

Los lácteos estimulan la ganancia de peso por cómo actúan sobre las hormonas (insulina, IGF1, etc)

Te pasas con el alcohol

Ya sea en forma de vino o cualquier otra forma, el alcohol en exceso ralentiza la pérdida de peso. Claro que existen unas opciones mejores que otras (vino mejor que cerveza) pero tampoco necesitas tomar alcohol con cada comida, ¿no?

¡Un poco de chocolate es un poco!

Pero poco a poco terminas con la tableta

Te saltas la dieta constantemente

Si voy a tomar café con mis amigas no puedo resistirme a comer uno de los croasancitos que nos ponen, si voy al bar a tomar algo caen una que otra botanita frita (solo unas pocas), todos los jueves como con fulanito y quedamos en una pizzería…

No vivo contigo y no puedo saber qué está fallando exactamente. Y aunque creas que no, en realidad, tienes todas las claves en tu mano para saber qué falla y enmendarlo cuanto antes, de ti depende.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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