Salud y Vida — 2 julio, 2014 a las 7:07 pm

Fruta en la noche: ¿si o no?

Por

manzanaConsideramos la fruta como un alimento sano, con todo ésta contiene fructosa, glucosa, sacarosa y almidón. Lo interesante es que la fructosa, a diferencia de la glucosa, se puede metabolizar en cada célula de nuestro organismo y solamente puede ser manejada por el hígado.

¿Entonces que sucede en una persona con sobrepeso-obesidad?

Normalmente la personas con exceso de peso no acostumbran a estar en ayunas varias horas antes de cenar y de estarlo, al momento de cenar, si ingieren fruta, comerán una importante cantidad y variedad de ella, de manera especial las más dulces. De esta manera, el hígado intentará almacenarla como glucógeno hepático, pero como su capacidad de almacenarla es muy pequeña, los depósitos estarán llenos o rápidamente se llenarán.

fresasPaciente con sobrepeso-obesidad y fruta nocturna

Lo que ocurre cuando el glucógeno está completamente lleno en el hígado y además tenemos suficiente glucosa en sangre, es que este exceso de hidratos de carbono se convierte en una forma de grasa saturada de cadena larga llamada Ácido Palmítico (AP), el cuál se une a una molécula de glicerol y se empaqueta con proteínas y colesterol. El resultado es una molécula rica en AP llamada VLDL (lipoproteína de muy baja densidad). El problema empieza a complicarse aquí, pues el AP reduce la sensibilidad a la leptina. El cerebro poco a poco, pierde la sensibilidad a esta importante hormona, que es una señal de saciedad, que se activa en el momento en que la comida aún está en el estómago. En conclusión: tendrás hambre aún después de haber comido suficiente.

platanos¿Y es dañino?

El problema es que al comer más hidratos de carbono, necesitaremos más insulina para metabolizarlo y con el tiempo, poco a poco, se presentará la resistencia muscular a la insulina (RI), lo que origina que los músculos tengan hambre a pesar de haber suficiente glucosa en sangre. Esto, añadido a  la RI hepática ocasiona que el hígado siga produciendo hidratos de carbono y los envíe a la sangre, que al tener ya suficiente glucosa, ocasionará nuevas hiperglicemias, seguidas de hiperisulinemias. El siguiente paso es que el hígado empieza a formar triglicéridos (TG) a partir de 3 AP y un glicerol y acumula grasa, llevándonos en cierto tiempo a una esteatosis hepática no alcohólica por el consumo de la “sana” fructuosa.

Si estás haciendo dieta y comiendo fruta de noche, y no bajas de peso, no me sorprendería que esta sea la causa.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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