Salud y Vida — 4 mayo, 2015 a las 1:06 pm

Lo que debes saber cuando abres un refresco

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Three Glasses of SodaLa Organización de la Salud (OMS) sigue alertando sobre el consumo excesivo de azúcar y la necesidad de reducir su ingesta para que no sobrepase el 10% de las calorías totales consumidas como medida de choque para poner freno a la obesidad, que se sitúa entre los cinco factores principales de defunción en el mundo.

Desde este organismo internacional alientan a desconfiar de los falsos amigos de nuestra dieta, como son los jugos de frutas industriales o las bebidas isotónicas, que disfrazados de alimentos beneficiosos para nuestra salud o simples complementos para mejorar el rendimiento deportivo, esconden cantidades de azúcar que probablemente desconocías.

Line of Soda Bottles¿Cuánto azúcar bebemos?

La recomendación de la OMS se apoya en investigaciones que evidencian que los niños con los niveles más altos de consumo de bebidas azucaradas (como jugos de frutas industriales) tienen más probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad; así como problemas de caries. Sin embargo, aún muchas personas, incluso padres, creen que estas bebidas son beneficiosas para su salud y la de sus hijos puesto que muchas veces van acompañadas de eslóganes falsos del tipo ‘sin azúcares añadidos’. Pero no nos dejemos engañar. Aunque la legislación ya prohíbe añadir más azúcar a estos productos, su contenido en carbohidratos simples sigue siendo elevado y, por supuesto, nunca serán tan saludables como una pieza de fruta natural.

Glass of Cola with Drinking Straw¿Que contiene una lata de refresco?

¿Sabemos cuántas cucharadas de azúcar hay en una lata de refresco de 350 cc? Según su etiquetado, nos aporta 35 gramos de azúcar, exactamente unas 12 cucharillas, que es el límite recomendado por la OMS y que, para más inri, supera la cantidad indicada para los niños –unas dos o tres menos-. En cualquier caso, tomar un refresco al día nos dejará poco margen para más. Desde la cucharadita de azúcar blanco que echamos en el café, a los cereales del desayuno o cualquier alimento procesado que tomemos: estaremos excediendo la cantidad diaria de azúcar recomendada.

Tampoco es mucho mejor en el caso de las bebidas light que para conseguir su sabor dulce necesita de edulcorantes químicos como el ciclamato sódico, el aspartamo, aminoácidos como la fenilalanina… que, en muchos casos, tienen un poder endulzante diez mil veces mayor que la sacarosa. Cuando tomamos una bebida light, la insulina se libera en el páncreas para intentar captar azúcares y llevarlos a las células, donde serán utilizados como combustible. Pero cuando la bebida llega al duodeno, no hay azúcar. El organismo se encuentra únicamente con el azúcar que tenía previamente a tomar la bebida light, pero este azúcar disminuye drásticamente por el pico de insulina que el edulcorante de la bebida ha causado. De esta manera, el cerebro nos abre el apetito para empujarnos a comer y reponer los niveles de azúcar que la insulina ha bajado. Las bebidas azucaradas (light o no), invitan a comer más.

Bebidas para deportistas

Las denominadas bebidas isotónicas y energéticas son también auténticas bombas de azúcar, con el añadido, además, de que publicitan grandes beneficios para el deportista. De esta manera, muchas personas que practican ejercicio a diario consumen este tipo de bebidas que, dependiendo de la marca, contienen hasta 30 g de azúcar por unidad; incluso cuando hay estudios, como el publicado por la revista médica British Medical Journal, que señalan falta de pruebas que respalden la teoría de que mejoran el rendimiento y la recuperación tras el ejercicio físico.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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