Salud y Vida — 22 junio, 2015 a las 11:43 am

Los problemas intestinales dan inicio en el cerebro

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norma rabago los problemas intestinales dan inicio en el cerebroPara nuestro cerebro, los circuitos del placer y el desagrado son los mismos, tanto para la comida como para las relaciones sociales. Según estudios recientes, las personas que han experimentado traumas durante su infancia desarrollan, en un alto porcentaje, trastornos intestinales crónicos a medida que se hacen mayores.

Ante una situación de estrés o impacto emocional, perdemos el apetito y no somos capaces de llevarnos nada a la boca. Si es un problema que se dilata en el tiempo, además de afectarnos psicológicamente, alterará también el funcionamiento y la salud de nuestro intestino.

persona-sin-apetitoSi bien es verdad que un importante paso de la digestión se lleva a cabo en el estómago, es en el intestino donde tienen lugar la absorción y asimilación de muchos nutrientes esenciales. El estómago y el intestino están gobernados por el sistema nervioso entérico, una subdivisión del sistema nervioso autónomo que se encarga de controlar directamente el aparato digestivo y que está compuesto por una compleja red de terminales y sensores del nervio vago que evalúan los nutrientes. En las células de las paredes del estómago se sintetizan hormonas como la grelina, que llega al cerebro a través de nuestra sangre para estimular el apetito. En el intestino también se sintetizan otras hormonas, como el neuropéptido y la colecistoquinina, que sirven para controlar el proceso digestivo.

Woman with stomach painUn problema que se dilata en el tiempo alterará el funcionamiento y la salud del intestino

Además, el sistema nervioso entérico regula los movimientos intestinales imprescindibles en cada momento para el progreso de la digestión y responde al ataque de las toxinas presentes en los alimentos. Cuando la flora intestinal está debilitada y el intestino deteriorado, sea por unos malos hábitos alimentarios o por problemas de estrés, ansiedad o depresión, además de no absorber correctamente los nutrientes que el organismo necesita, se entorpece la eliminación de los elementos tóxicos presentes en nuestro cuerpo, lo que finalmente puede desencadenar diversos problemas de salud.

Un intestino sano requiere una dieta pobre en proteínas animales, lácteos y azúcares, y rica en la fibra, las vitaminas y los minerales presentes en vegetales, cereales integrales, legumbres o frutas. También necesita de los probióticos que podemos hallar en los productos fermentados, los cuales nos ayudarán a mantener el equilibrio de nuestra compleja flora intestinal.

La dimensión gastronómica apremia a explorar productos y elaboraciones que nos aporten placer. Pero, cada vez más, esa felicidad atiende tanto a juicios del paladar como al bienestar del organismo en su conjunto.

Fuente: http://elpais.com/

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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