Salud y Vida — 30 marzo, 2016 a las 11:06 am

Relación dieta y acné

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La relación entra la dieta y el acné ha sido siempre un tema muy de calle, entre la leyenda urbana y la experiencia personal, con más habladurías que evidencia en cada una de esas conversaciones. El caso es que aunque parece un tema trivial, ha sido estudiado desde el punto de vista científico.

¿Qué es y cómo se produce el acné?

El acné es una patología muy extendida de la piel, en la que el sebo producido por las glándulas sebáceas queda atrapado en el folículo de los poros. La presencia de estos folículos inflamados con sebo se da en diversas partes del cuerpo y con distintas variedades de pápulas, pústulas, puntos blancos-negros o nódulos.

La llegada de la adolescencia con sus consecuentes cambios hormonales predispone la aparición del acné, todo ello producido por el sistema endocrino. De ahí, podemos deducir, la importancia endocrina en este aspecto, y cómo los precursores hormonales de la dieta, los cambios fisiológicos que nos provocan los nutrientes y algunas situaciones especiales como el embarazo,pueden producirlo.

¿Qué recomendaciones se han dado para combatir el acné?

A mediados de siglo, el tratamiento médico del acné incluía el consejo dietético, que hablaba de evitar un consumo excesivo de carbohidratos o grasas, en especial de aquellas comidas ricas en azúcar, por lo que era muy común desalentar el consumo de dulces, bebidas azucaradas o chocolate como parte de esta prevención. Esta hipótesis ganaba fuerza, ya que se descubrió que los pacientes que sufrían acné tenían intolerancia parcial a la glucosa, una especie de resistencia a la insulina, hormona que sintetizamos tras la ingesta de azúcar.

A pesar de todas estas recomendaciones, no se encontraba una relación clara entre la dieta y el acné debido el mal diseño de los estudios en aquella época. Esto ha cambiado durante los últimos años, en los que se ha profundizado haciendo estudios sobre este aspecto.

Han sido un alimento con una relación bastante controvertida, aunque todas las revisiones parecen mostrarlo claramente. Desde que empezó a estudiarse esta relación, se encontró una relación entre el consumo de leche (en especial desgrasada) y el acné. La explicación que daban los autores era que la leche contiene precursores de la testosterona (sustancias que utiliza nuestro cuerpo para sintetizar esta hormona), contribuyendo a la producción de sebo. Además, la fermentación que sufren algunos quesos durante su producción, conlleva la presencia en estos alimentos de más precursores hormonales. También, estudios prospectivos han encontrado esta relación entre acné y consumo de lácteos; de manera que puede entreverse que no son los macronutrientes de la leche en sí (como la grasa), sino los precursores hormonales, los que pueden mediar la producción de sebo, ya que no se encuentra relación entre los nutrientes lácteos, como grasa láctea, vitamina A y el acné.

Es por tanto, uno de los alimentos más relacionados con el acné por las revisiones científicas.

Existe menos prevalencia de acné en las sociedades no occidentalizadas y una de las notables diferencias es la dieta, haciendo mención al Índice Glucémico (velocidad con la que se digieren los azúcares) y la Carga Glucémica (velocidad y cantidad de digestión de los azúcares de los alimentos).

La dieta occidentalizada es de alta Carga Glucémica (con una importante presencia en ella de dulces, cereales refinados y azúcares simples). La hipótesis fisiológica se basa en que una dieta así, produciría una cascada hormonal que desencadenaría una producción de sebo en la piel.

La mejor evidencia parece darse en dos estudios recientes, donde sujetos con una dieta de una baja Carga Glucémica tenían menor gravedad en su acné. Esta dieta se conseguía mediante un aumento en la cantidad de proteína al 25% y sustituyendo los hidratos de carbono simples por complejos (legumbres, cereales integrales y fruta).

Este cambio no sólo se hace patente en los síntomas sino también en la composición del sebo de los granos. Con una metodología para personas poco escrupulosas, demostró que las dietas de baja Carga Glucémica también cambian la composición de los lípidos de las pústulas.

Un aspecto que hay que tener en cuenta es que, aunque los alimentos que se elijan sean los de baja Carga Glucémica (legumbres, cereales integrales, frutas…), es difícil predecir la respuesta que nos producirán en la glucemia de nuestro organismo. Esto es debido a que cuando se calcula el Índice Glucémico o la Carga Glucémica de un alimento se hace de manera aislada, sin embargo, cuando los ingerimos se hace con comidas mixtas, de ahí que existan notables variaciones que nos impiden catalogar los alimentos como buenos o malos.

Hay que tener en cuenta también en estos estudios que una dieta con baja Carga Glucémica muchas veces se asocia a una pérdida de peso, y eso puede contribuir notablemente en los resultados finales y por tanto, hay que controlar tanto el peso como el ejercicio de las personas.

¿El chocolate produce acné?

Probablemente la gran pregunta que se hace todo el mundo. Un estudio antiguo que se hizo en los 60, administró al grupo intervención 10 veces más chocolate que al grupo control en una barrita. Tras un mes, no se encontraron diferencias entre los dos grupos. Muchas de las observaciones que se ponen a este estudio señalan que en aquella década no era tan común encontrar chocolate comercial con leche, que sí que parece tener una clara relación con el acné.

Se puede deducir por tanto que el cacao en sí no predispone la aparición de granos, sino ingredientes lácteos que pueda contener o el azúcar añadido.

Se ha estudiado la posible relación de minerales como el Zinc, el Yodo y algunas vitaminas antioxidantes; todas estas posibilidades a pesar de tener su justificación fisiológica, no tienen una respuesta clínica clara y no se sabe todavía muy bien si contribuyen con claridad a la reducción del acné. Lo mismo pasa con la fibra, parecen encontrarse beneficios pero pueden estar producidos por la variación en el índice glucémico, ya que los alimentos ricos en fibra suelen permiten que los hidratos de carbono se absorban más lentamente que como ocurre con los refinados. De esta manera el motivo podría deberse a la reducción del índice glucémico y no a la fibra en sí misma.

Los ácidos grasos omega-3 intervienen en procesos inflamatorios en nuestro organismo. Se especula que un consumo de alimentos ricos en omega-3 podría contribuir a reducir la inflamación y por tanto a la producción de acné. Sin embargo, su relación terapeútica no está muy bien definida y no parece clara todavía.

Algo muy parecido pasa con los antioxidantes, pues existen justificaciones fisiológicas que respaldarían su potencial beneficio para prevenir el acné, ya que su función podría prevenir procesos inflamatorios. Aún así, estos resultados no parecen tan claros.

No se debe realizar ninguna acción precipitada y comprometer la salud con cambios bruscos en la dieta, sobre todo teniendo en cuenta que el acné se sufre en la etapa de la adolescencia donde los patrones físicos tienen una gran presión social.

Los lácteos son un grupo de alimentos fundamental durante la adolescencia (aunque no son indispensable, como ningún otro alimento). Reducir su consumo podría ayudar a la sintomatología del acné, pero debemos asegurarnos de compensar este cambio con alimentos que aporten los mismos nutrientes; en el caso del Calcio pueden ser legumbres, ajonjolí o frutos secos.

Es preferible reducir la Carga Glucémica de la dieta intentando sustituir los alimentos refinados por integrales, incorporando frutas, verduras y legumbres en detrimento de cereales, dulces y bollería.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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