Salud y Vida — 21 noviembre, 2014 a las 10:00 am

¿Son importantes las grasas?

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AvocadosA lo largo de nuestra historia, nos hemos alimentado con una dieta rica en grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas esenciales como el omega-3 sin efectos negativos en nuestra salud. Por el contrario, estas grasas han sido cruciales para nuestro desarrollo como seres humanos. Algunas de estas grasas (las saturadas de cadena media) incluso poseen propiedades antimicrobianas y proveen una fuente inmediata de energía. Sumado a ello, su estructura las hace menos probables de ser almacenadas como depósitos de grasa en nuestros cuerpos.

Las grasas saturadas de cadena más extensa brindan combustible a los músculos, asisten en el metabolismo de las proteínas, asisten a la estructura y función cerebral, protegen nuestros pulmones de daños y protegen a los ácidos grasos poliinsaturados más vulnerables en nuestros cuerpos del daño y la rancidez.

El colesterol es esencial para nuestros cuerpos y el mito del colesterol claramente ha impulsado los números de obesidad a niveles desproporcionados. El fondo de la cuestión es que son principalmente los carbohidratos y las grasas no naturales las que te hacen obeso y poco saludable, y no las grasas naturales que en realidad nos brindan combustible y nos hacen saludables. Las grasas no naturales son aceites vegetales altamente poliinsaturados que son muy inestables y propensos a la rancidez. Las grasas malas también están presentes en granos y carnes alimentadas con maíz, alimentos de mar cultivados, aceites vegetales hidrogenados y parcialmente hidrogenados o grasas trans (margarina, aceites de soja y canola, etc.). Estas grasas no naturales contienen principalmente ácidos grasos inflamatorios omega-6. La inflamación puede ser altamente perjudicial y tóxica para nuestro cuerpo y hace prácticamente imposible la pérdida de grasa.

Croissant with butterSi consumes estas grasas poco saludables, las grasas de tu cuerpo (incluyendo las de tu cerebro) tendrán una huella rancia poco saludable y pro-inflamatoria. No hay dudas que existe una correlación entre el consumo de estas grasas no saludables y el impresionante aumento de la enfermedad de Alzheimer y la temprana aparición de la demencia senil.

También es muy malo considerando que las membranas celulares poseen asombrosas habilidades y un rol crucial para nuestra salud y bienestar. Las membranas celulares no solo permiten el ingreso de nutrientes a la célula, sino que son también un aislante eléctrico que evita que la célula sea sobrepasada por cada molécula en su medioambiente.

Son las estructuras de las membranas celulares las que permiten la lectura de señales medioambientales que luego conducirá a la “lectura” de genes con el objetivo que las proteínas agotadas pueden ser reemplazadas o que nuevas proteínas puedan ser leídas. Mi opinión es que un estado saludable de nuestras membranas celulares es fundamental para los tan necesarios cambios reparadores en el ADN. Pero ninguna célula puede ser saludable sin las grasas apropiadas con las que construirse. Luego de años de consumir malas grasas, aceites vegetales, y demás, las membranas celulares de la mayoría de las personas son más similares al plástico que a organismos vivientes.

ButterUna dieta que escatima en grasas saturadas saludables roba el cerebro de las materias primas que necesita para funcionar de manera óptima.

Se ha demostrado que las grasas saturadas protegen al hígado de los insultos tóxicos del alcohol y medicamentos, incluyendo el paracetamol y otros fármacos de uso común para el dolor y la artritis, como los medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos o AINE, e incluso revertir el daño una vez que se ha producido. Dado que el hígado es el eje central de un metabolismo saludable, todo lo que es bueno para el hígado es bueno para deshacerse de la grasa en el centro. Las grasas vegetales poliinsaturadas no ofrecen esta protección.

Las grasas saturadas tienen un par de funciones clave en la salud cardiovascular. La adición de grasas saturadas en la dieta reduce los niveles de una sustancia llamada lipoproteína (a ) – que se correlaciona fuertemente con el riesgo de enfermedad cardíaca. Actualmente no existen medicamentos para reducir esta sustancia y el único medio de la dieta de la reducción de la Lp (a) es comer grasas saturadas. Apuesto a que ningún cardiólogo te lo dice. Además, comer saturados aumenta el nivel de HDL, el denominado colesterol bueno.

Por último, la investigación ha demostrado que cuando las mujeres hacen dieta, las que comen el mayor porcentaje de la cantidad total de grasa en sus dietas como la grasa saturada pierden más peso.

Acerca de 

Mi profesión que es la nutrición encierra muchos logros y éxitos que llegan por sí solos cuando veo a cada uno de mis pacientes preocupados e interesados por conocer cuál es la manera ideal de llevar buenos hábitos y aprender las formas y los modos de tener una mejor calidad de vida.

Soy parte del Grupo Obegenics (Science in Nutrition) que nació por el compromiso con México para poder contribuir a combatir el alto grado de obesidad en nuestro país.

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