El alcohol resulta una pésima combinación si nuestro objetivo está enfocado en bajar de peso, pues posee muchas más calorías que cualquier otro alimento en gran cantidad, alrededor de 7 calorías por gramos, lo que los hace incompatibles con cualquier dieta.

Casi todas las bebidas alcohólicas contienen estas calorías llamadas “vacías”, es decir, que no contienen ningún nutriente benéfico.

Incluso las cervezas light pueden tener más de 100 calorías vacías en cada vaso que nos servimos; queda claro, consumir bebidas y hacer dieta nos multiplicará nuestro esfuerzo por perder peso.

Adicionalmente, se recomienda que cuando una persona bebe no se realice con el estómago vacío ya que la bebida junto con el alimento que ingerimos nos va a aportar mas calorías y nuestros esfuerzos para bajarlo tendrán que ser aún mayores.

Muchos creen que las calorías que contienen las bebidas alcohólicas son insignificantes y que al mezclarlas con bebidas de dieta o gaseosas los ayudara con su tarea de perder peso y reducir calorías.

Están muy equivocados, se ha demostrado que las bebidas que contienen endulzantes artificiales nos hacen engordar y acumular más calorías en nuestro cuerpo y además hace que nos embriaguemos muy rápido.

Piénsalo dos veces, beber alcohol y hacer una dieta no es compatible. Hasta un simple “shot” de una bebida alcohólica fuerte puede tener más de 100 calorías y otras hasta el doble.