Durante el día surge la necesidad de comer algo entre comidas, pero al consumir ciertos alimentos en lugar de saciar nuestro apetito se incrementa. Para evitar esta situación, te mencionamos algunos alimentos que ocasionan este efecto.

Pan y galletas saladas.- Esto podría explicar porque los restaurantes los colocan antes de llevar los alimentos. El pan contiene carbohidratos procesados que aumentan los niveles de azúcar, lo que ocasiona una gran liberación de azúcar para normalizar los niveles, y en consecuencia que te vuelva a dar hambre.

Galletas y dulces.- Estos son los alimentos que las personas eligen con mayor frecuencia para “calmar” el hambre que tienen, pero debido a su contenido de azúcar sólo harán que la persona coma más.

Lo anterior se produce debido a que el azúcar activa el sistema de recompensa de nuestro cerebro, por lo cual el hipotálamo y el tálamo se mantienen activos y piden al cuerpo más comida ya que no están satisfechos.

Bebidas de dieta.- Todas las bebidas que contienen edulcorantes al tener contacto con nuestra lengua aumentan los centros de recompensa en el cerebro y avisan al intestito que llegarán los calorías. Pero como éstas nunca llegan al cuerpo, el cerebro pide llenar ese hueco con más alimento.

La mayoría de estos alimentos son procesados y forman parte de tu vida diaria, además son de fácil acceso, por lo tanto hay que tener cuidado con lo que consumimos, ya que puede resultar contraproducente.