A todas las personas les ha pasado que justo cuando estás en tu cama, o viendo una película en la noche les da hambre, por lo cual, corren al refrigerador para encontrar algo y saciar su apetito. Pero, ¿sabías que es malo comer muy tarde?

Tu cuerpo tiene un reloj interno con un sentido innato sobre los momentos exactos del día  en donde debe de llenarse de energía para realizar todas tus actividades diarias, cuándo descargarse para descansar y cuándo debe repararse para seguir funcionando a la perfección.

Aunque el cerebro es el que se encarga de regularlo todo junto con la luz u obscuridad del ambiente, comer cuando tu reloj corporal dice que debes estar durmiendo puede darle reset a los relojes de órganos en especifico.

El problema de esto es que los órganos funcionan mejor cuando trabajan en equipo, así que los expertos piensan que comer muy tarde puede literalmente causar un desastre en tu cuerpo.

Además hay consecuencias de corto y largo plazo que van desde aumento de peso hasta síndrome metabólico. Asimismo, el grupo de factores de riesgo incluyen problemas cardiacos, embolia y diabetes.

Para evitar estos resultados lo mejor es establecer los horarios de comida, así como evitar cenar muy tarde.