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Fui una de las personas en promover el uso de Krill como una excepcional fuente de grasas omega-3 de origen animal. Simplemente la ciencia se tardó en documentar lo que era evidente clínicamente, que el Krill tenía las mismas grasas que el aceite de pescado pero que es una fuente de mejor calidad debido a que la astaxantina protege las grasas perecederas y los fosfolípidos que aumentan masivamente la absorción de las grasas.

Por favor, recuerda que las grasas omega-3 son esenciales para la salud de tu corazón y tu cerebro, entre otros sistemas del cuerpo. Lo que tal vez no sepas es que el Krill podría tener un impacto positivo en una amplia gama de enfermedades. Nuevas investigaciones están emergiendo todo el tiempo, revelando los beneficios que amplían el alcance de lo que esta poderosa fuente de grasas natural pueden hacer por ti.

La investigación en relación al krill y las grasas omega-3 ha crecido mucho en los últimos dos años y se está volviendo difícil mantener el ritmo. Este artículo se centrará específicamente en las investigaciones sobre el krill, sin embargo quiero que sepas que en general existen muchos estudios sobre las grasas omega-3 de los cuales sólo haré referencia y que se relacionan directamente con el krill. Al final de este artículo, debería ser clara la razón por la que soy un fan del krill. Pero antes de comenzar a hablar sobre los beneficios  del aceite de krill, permíteme comentarte acerca de por qué necesitas las grasas omega-3 en primer lugar.

Grasas Omega-3 de origen vegetal y de origen animal

En la actualidad, la mayoría de las personas tienen deficiencia de grasas

Omega-3 y consumen demasiadas grasas omega-6 dañadas, que se encuentran en los aceites vegetales y en los alimentos procesados. La relación ideal es de 1:1, pero la relación promedio de una persona es más como 20:1 o incluso 50:1 a favor de las grasas omega-6. Gracias a este grave desequilibrio, le recomiendo que añada a su dieta una suplementación con grasas omega-3  provenientes de una fuente de alta calidad, mientras que al mismo tiempo debe reducir el consumo de las grasas omega-6 para así poder equilibrar la situación.

Cómo influyen las grasas omega-3 en la expresión genética y en la salud en general

Las grasas omega-3 actúan en la salud celular y el ADN, principalmente por la forma en que influyen en las membranas celulares. Estas membranas son fundamentales para el cambio de genes, porque estas membranas contienen receptores que responden a las hormonas y a otros agentes, estos receptores son afectados por los ácidos grasos en su superficie. Sus membranas celulares contienen EPA, DHA y fosfolípidos y todos ellos ayudan a transportar las moléculas dentro y fuera de la células. Por lo tanto, tener los ácidos grasos adecuados en su sistema es crucial para mantener las membranas celulares trabajando correctamente. Tanto el aceite de pescado como el aceite de Krill contienen grasas omega-3. Sin embargo, el aceite de Krill es mucho mejor que el de pescado por las siguientes razones:

  •  El aceite de Krill podría ser 48 veces más potente que el aceite de pescado, esto significa que la cantidad de aceite de Krill que se necesita es mejor que la del aceite de pescado.
  • El aceite de Krill contiene fosfolípidos, así que las grasas omega-3 ya se encuentran en la forma necesaria para que el cuerpo pueda utilizarla. Esta bio-disponibilidad significa que el aceite de Krill es absorbido mucho más rápido y cruza su barrera cerebro-sangre, por lo que es capaz de llegar a estructuras cerebrales muy importantes.
  • En la actualidad, casi todo el pescado y el aceite de pescado se encuentra contaminado con mercurio y otros metales pesados, incluso el pescado que está a miles de kilómetros de distancia de las plantas de carbón y de otras industrias que contaminan el medio ambiente. El Krill de la Antártida no está expuesto a esta contaminación.
  • El Krill también es mucho más sostenible como fuente de alimentos que el pescado; esto debido a que es la biomasa más grande del mundo, lo que hace que la captura de Krill sea de las prácticas más sostenibles en el planeta. Estas grasas son sumamente importantes para tu sistema nervioso, para tu cerebro en particular. El DHA se convierte en unas sustancias llamadas neuro-protectores. El Alzheimer está relacionado con una escasez de estos; las grasas constituyen la mayor parte del tejido cerebral. Un estudio publicado en Abril del 2010 encontró que los adultos mayores con niveles elevados de grasas omega-3 tenían una probabilidad menor de desarrollar Alzheimer de un 33 por ciento, y una probabilidad menor de desarrollar demencia de un 38 por ciento, que aquellos con niveles más bajos de omega-3.

Otro estudio encontró que las grasas omega-3 son tan efectivas en el tratamiento de trastornos psicóticos que concluyeron que las grasas omega-3 son “una alternativa segura de los medicamentos anti-psicóticos.” Los investigadores también dijeron que las grasas omega-3 podrían retrasar la aparición de esquizofrenia.

Continúa parte 2…

 

 

Norma Rabago