El DHA (Ácido Docosahexaenoico) es un ácido graso abundante tanto en el cerebro como en los ojos. Investigaciones médicas han reconocido la importancia de este nutriente y de su potencial como influencia positiva de la función del cerebro.

Al ser un ácido graso esencial, hay ciertas sustancias vitales para el funcionamiento de nuestro cuerpo, pero que no las producimos y por tal razón debemos ingerirlas en la alimentación.

Está plenamente demostrado que este ácido graso aumenta el coeficiente intelectual de los niños, por lo que es ideal que los ingieran en la fase de desarrollo cerebral. Anteriormente se pensaba que el desarrollo del cerebro se producía en la etapa fetal, es decir dentro del útero, actualmente se sabe y se ha comprobado que también se sigue desarrollando en los primeros años de la vida. Por esta razón es importante para el crecimiento, desarrollo y rendimiento cerebral.

También es importante para la retina, que es uno de los órganos más importante para la visión. Por lo que si queremos niños inteligentes y con una visión sin problemas, debemos proporcionarles en su dieta una fuente de alimento enriquecida con este ácido graso.

omega kidsTambién el DHA tiene que ver con el desarrollo inmunológico, por lo que producirá menos infecciones sobre todo a nivel de la piel, el sistema respiratorio y gastrointestinal.

Recientes estudios proporcionan pruebas de que los ácidos grasos omega-3, y particularmente el DHA , juega un papel importante en el desarrollo del cerebro, tejido nervioso y en la capa de células nerviosas del ojo. En un estudio reciente en el British Journal of Nutrition, sugiere que la suplementación con DHA puede beneficiar el desarrollo comunicativo temprano de los bebés y niños.

El DHA es vital para la función cerebral óptima o desarrollo mental durante los primeros cinco años de vida del infante, que son años críticos para el desarrollo de sus estructuras cerebrales, ya que durante este tiempo el cerebro se desarrolla en un 85% del total en la vida adulta. La mayor parte del peso seco del cerebro es de lípidos (grasa). La actividad cerebral depende en gran medida de las funciones interneuronales de sus membranas grasas externas para actuar como un nervio eléctrico de conducción por cable. Los omega-3 a menudo faltan en las dietas procesadas de hoy.

Cuando un niño tiene una alimentación rica en omega-3 tiene una gran importancia, no sólo desde el mismo momento de la concepción y embarazo, sino también durante su infancia y el resto de su vida. Cuando carecen de DHA, generalmente, son niños con hiperactividad y los síntomas que traen son:  inhabilidad de terminar tareas, poca atención, tendencia a interrumpir a los otros, así como dificultad para aprender y falta de concentración. Si un niño tiene deficiencia de omega-3, su cerebro no se desarrolla ni funciona adecuadamente.

¿Que más hace el DHA por tu hijo?

Imaginemos a un niño que aprende matemáticas y el aprender y retener hace que su cerebro forme nuevas conexiones en sus neuronas comúnmente llamada sinapsis. Para esto se necesita DHA omega-3. Si en la dieta de este niño no aparece suficiente omega-3, las nuevas conexiones neurológicas no se formarán adecuadamente en el cerebro. Por ésta cuestión el cerebro tomaría cualquier tipo de grasa que encuentre, que por el hecho de no tener la consistencia óptima se formarán conexiones neurológicas defectuosas.

Los niveles bajos en DHA se han asociado a depresión, perdida de la memoria, demencia, dislexia, mal genio, asma, problemas visuales, sistema inmune bajo, entre otras.

También se han ligado a los niveles bajos en la serotonina del cerebro. Éstos están conectados con la tendencia a la depresión, suicidio y a la violencia.

A primera vista, el control muscular es crucial para el proceso de coordinación en la escritura, así como para permanecer sentado durante actividades de aprendizaje, sin inquietud, ansiedad, movimientos y más.

El DHA es particularmente importante, tanto para los embriones, como para los bebés. Tengan en cuenta que el contenido de DHA del cerebro en el bebé se triplica durante los primeros tres meses de vida. Por ello, el nivel óptimo de DHA es crucial para las madres embarazadas. Se menciona que el consumo de DHA durante ésta etapa produce niños más inteligentes, en la lactancia y así como para los futuros bebés.

niña ajedrezDiversas investigaciones confirman que los ácidos grasos DHA ofrecen ventajas profundas para la salud y el bienestar mental a través de la infancia, de la adolescencia y de la edad adulta.

Aumentar el consumo dietético de omega-3 en niños en etapa escolar con bajos niveles de lectura, entrega como resultado una mejoría en el desempeño de lectura y en el comportamiento. Esto a favor de un nuevo ensayo clínico hecho en la Universidad de Oxford en el Reino Unido en el British Journal of Nutrition, sugieren que la suplementación con DHA puede beneficiar el desarrollo comunicativo temprano de los bebés.

Varios estudios han demostrado que los infantes que han tomado suplementos que contienen omega-3 DHA mostraron mejora en la capacidad cognitiva, comportamiento, concentración y vocabulario.

Así mismo, la deficiencia de omega-3 DHA en los niños se asocia con problemas de hiperactividad y trastorno de déficit de atención.

  • Algunos beneficios que cabe mencionar son:
  • Menos ansiedad
  • Mejor memoria a corto plazo
  • Se observa mejor coordinación
  • Menos trastornos gastrointestinales, respiratorios y a nivel de piel
  • Duermen mejor
  • Favorecen el desarrollo mental
  • Apoyan en la obtención de puntajes más altos en pruebas de la función motora fina y gruesa
  • Ayudan a incrementar el desarrollo del coeficiente intelectual
  • Apoyan un adecuado desarrollo de la retina superior que mejora la agudeza visual del bebé