En México tenemos dos problemas graves de salud pública: el sobrepeso y la obesidad. México ocupa ya el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y el segundo en adultos, según la UNICEF. A parte de afectar a la salud, el presupuesto para atender estos padecimientos equivale al 7% del PIB (Producto Interno Bruto) del país. Si se compara con Estados Unidos, solamente va dos puntos porcentuales por debajo de lo que invierten.

Uno de cada tres adolescentes, de edades comprendidas entre los 12 y los 19 años padecen de obesidad o sobrepeso. En niños menores de 12 años, ascendió un 26%, lo cuál ya representa 4.1 millones de escolares con esta problemática.

strawberryLa causa principal de la obesidad y el sobrepeso viene dada por los malos hábitos de alimentación, que acaba desembocando en un 70% entre la población adulta. A largo plazo, estas enfermedades, favorecerán la aparición de otras: infartos, colesterol alto, insuficiencia renal, diabetes, etc.

En la actualidad, la diabetes en nuestro país es el mayor problema al que se está enfrentando el Sistema Nacional de Salud: ya es la causa primordial de muerte entre adultos y la primera de demanda y atención médica. Cabe destacar que, obviamente, es la que consume el mayor gasto económico.

La OMS ya declaró en 2010 que la obesidad es una pandemia a nivel mundial mientras que México ya fue declarado como el primer país con personas con sobrepeso y obesidad.

La obesidad es una enfermedad llena de múltiples factores, siendo la mala alimentación, el sedentarismo y la propia cuestión genética los factores más importantes para su desarrollo. Tal y como está avanzando esta enfermedad,  es alarmante.

Having fun togetherEl 71.3% de los adultos mexicanos tienen sobrepeso y obesidad, y ellos son los que generan los malos hábitos entre los más pequeños. Por lo tanto, ¿qué podemos hacer?

Primero de todo, es cambiar de hábitos.

1. Mantener una alimentación equilibrada y balanceada, con frutas, verduras, carne y pescado y granos, evitando los fritos y evidentemente, la “comida chatarra” y todo lo que sean bebidas con azúcar y toda clase de bollería. También debemos de controlar las cantidades a ingerir, recordemos que

2. Favorecer la práctica de ejercicio. Hoy en día vemos demasiada televisión, o jugamos en la computadora, la tablet, etc. Fomentar que nuestros hijos practiquen deporte.

3. Este cambio de hábito debe de ser dentro del núcleo familiar, es decir, que toda la familia participe de ello.

4. Mantener un sueño reparador. Es muy importante descansar bien. Evitar que los niños tengan televisión en su recámara.

5. Los fines de semana mantener estos hábitos y promover las salidas al aire libre.

Recuerda que los pequeños cambios, son los poderosos.