El amaranto que consumimos por lo regular es mezcla con miel y lo consumimos como barras solas o con cacahuate y pepitas, en el yogurt, en galletas o hasta en calaveritas.

Es una semilla netamente prehispánica que además de ser uno de los ingredientes básicos de los pueblos mesoamericanos, también poseía un significado simbólico, ya que era utilizado para crear esculturas de deidades para después ser consumidas.

Sin embargo, esta deliciosa semilla ha resurgido con mucha fuerza en los últimos años, ya que se han descubierto sus sorprendentes propiedades nutricionales.

Recientemente el amaranto fue nombrado Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México, por la Unesco. Este nombramiento es un reconocimiento no solo a la importancia histórica y cultural del amaranto, sino a sus productores, quienes transforman esta semilla en exquisitos dulces que alegran nuestros paladares.

Aquí te damos las razones para consumir este producto:

1. Es una gran fuente de proteínas. Posee el doble que el arroz.
2. Es rico en minerales como la lisina, que ayuda a la memoria.
3. Posee grasas naturales e incluso es utilizado para elaborar productos light como aderezos y mayonesa.
4. Aporta carbohidratos que te dan energía de manera saludable, es decir, sin subir de peso. Además es una rica fuente de fibra natural.