La mandarina es el mayor cítrico que contiene agua, también posee altos niveles de vitamina C, y potasio, vitamina A, B1, B2, B6, magnesio y fósforo, lo que acelera el metabolismo y a su vez fortalecedora de huesos y dientes.

Esta fruta trae muchos beneficios para el cuerpo, pero generalmente es más recomendada para mujeres embarazadas, fumadores, lactantes, diabéticos y personas con resfriado.

Al ser una fruta con antioxidantes, ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas, combate la acción nociva de los radicales libres, y retrasa el proceso de envejecimiento de las células.

Además, es perfecta para las dietas ya que da sensación de saciedad, tras de esto la mandarina suele ser recetada por los médicos cuando se presentan casos de anemia.

Al tener un gran contenido de potasio y vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, sirve para hidratar el cuerpo después de la actividad física o como energizante después de un pesado día de trabajo.

Esta fruta es fuente de fibra, lo que la hace ideal para combatir el estreñimiento y estimular el buen tránsito estomacal.

La mandarina disminuye el riesgo de cáncer de hígado sobre todo en aquellos pacientes que sufren de hepatitis viral, igualmente evita el endurecimiento de las arterias y la resistencia a la insulina.

Ya que el principal componente de la mandarina es agua, cuenta con bajos niveles de azúcar, el consumo constante de mandarinas despierta una sensación de saciedad y es un excelente diurético.

La mandarina se recomienda para los resfriados en los niños debido a su acción anti-infecciosa y su alto contenido en vitamina C.