El mito del gordito feliz, se desmorona por su propio “peso”, pues en la actualidad quienes tienen sobrepeso y obesidad acusan problemas de autoestima, depresión y son frecuentemente acosados.

Hoy sabemos que esos niños “rellenitos” son objeto de la burla y el hostigamiento de parte de sus compañeros, el tan de moda bullying, y que dicha situación se perpetúa con el paso del tiempo. Este problema crece exponencialmente, ya que tal y como lo indican las estadísticas, ocupamos el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y el segundo lugar en obesidad en adultos.

Y así, podríamos contestar a la pregunta de por qué somos gordos, con algunos porqués fundamentales:

mujer comprando verdura1. Por tradición

“Es que en mi familia todos somos gorditos”. Así el gordito busca no ser la excepción a la regla y mantener el status de la familia, pues romper con éste, amenaza la estabilidad del sistema mismo. Es común ver en este tipo de sistemas familiares que efectivamente los abuelos, los padres y su descendencia son por lo general personas con sobrepeso u obesidad. Y cualquier intento por parte de uno de sus miembros por ser diferente es socavado.

2. Por herencia

En la actualidad se conocen al menos dos tipos de genes que parecieran guardar correlación con el tema de la obesidad. Estos genes, forman parte de la información genética que recibe una persona de sus padres y que podría explicar en parte, porque vemos familias en donde todos sus miembros padecen este mal.

3. Por aprendizaje

El factor aprendizaje, quizá igual o más importante aún que la genética, determina la gordura en el sistema familiar: en las familias obesas, sus miembros aprenden a comer en demasía, a comer alimentos ricos en grasa y bajos en contenido nutricional, a “limpiar el plato” porque dejar comida en él es signo de descortesía.

4. Por cortesía (falta de asertividad)

Como señalábamos anteriormente, se considera un signo de descortesía dejar la comida, entonces, para ser corteses limpiamos el plato y “repetimos” si es posible. Atrás de ello, nuestra incapacidad para ser asertivos y decir “no gracias”.

5. Por hábito

Entendiendo un hábito como un patrón de conducta que se repite una y otra vez, el talón de Aquiles de muchos mexicanos son los malos hábitos alimenticios. Entre esos malos hábitos están, por mencionar algunos:

– La torta de tamal “la guajolota”
– Las carnitas, la barbacoa, el chicharrón
– Las quesadillas fritas
– El menudo o pancita todo esto en exceso, agregando harinas, azúcares y refrescos, etc.

Fruits and nutsY que más allá de una cuestión estética, el problema del sobrepeso y la obesidad se convierte en un problema de salud, que avanza lenta pero certeramente, y que además afectará profundamente nuestra sociedad.

Tenemos que tomar conciencia de estas y otras razones que nos llevan a sobrealimentarnos y/o tener malos hábitos, re-aprender a elegir qué, cómo y cuando alimentarnos y nutrirnos de manera sana, tanto en lo físico, como en lo emocional y en lo social.

Debemos seguir los consejos de la naturaleza, comiendo frutas de temporada, verduras, cereales enteros, entre otras, y que nos permitan no sólo mantenernos delgados y saludables, sino también proveernos de la energía necesaria para realizar nuestras actividades cotidianas y mejorar nuestro funcionamiento físico y mental.