La mayoría de las personas al salir a la calle generalmente les da hambre y resulta complicado saber qué o dónde comer; y es ahí cuando nos sometemos al “riesgo” de aventar todo por la borda, así que compartiremos algunos tips que te permitan nunca sabotear el esfuerzo al comer en la calle.

02I83575Algunos especialistas recomiendan que debes aislarte socialmente y comer siempre en casa para evitar las tentaciones e impedir que dependas tanto de la fuerza de voluntad para alcanzar un peso en el que te sientas feliz, con lo que no estoy de acuerdo. Pues considero que debemos “educarnos” para tener la libertad de comer en cualquier establecimiento público, considerando algo saludable, casi como si estuvieras en casa.

Recordemos que el desayuno es la comida más importante del día, el cual debe ser satisfactorio, abundante en proteínas, con moderación en carbohidratos y bajo en grasas.

Cuando estés en la calle, procura elegir en tu desayuno algo de pan integral o bien tortilla de maíz, con asados o a la plancha, elige entre pollo o pavo, huevos revueltos, jamón y vegetales, lomo, atún, etcétera.

Comer proteínas en la mañana nos ayuda a producir saciedad y a acelerar el metabolismo; pero ten cuidado con el café con leche (pide siempre descremada) pues la leche normal es alta en azúcar (lactosa), grasas y calorías.

En la comida debemos ingerir las proteínas, encuéntralas en carnes blancas (pollo, pescado, mariscos, etc.) o carnes rojas (chuleta, res, cerdo, etc.) asadas, guisadas, horneadas, al vino, etcétera. Acompáñalos siempre de unos ricos y saludables vegetales, mas carbohidratos los cuales solo se tiene permitido uno al día, como granos, arroz, pasta integral y papa horneada, entre otras.

Ahora bien no olvides que la cena es el alimento que realmente nos engorda; porque en la noche es cuando nuestro metabolismo disminuye, es el momento con menor consumo energético, y si a esto le agregamos una sobrecarga de azúcares y grasas, estas elevando las posibilidades a engordar. Por eso traten de evitar las harinas, grasas, quesos amarillos y la fruta en exceso.

Y si por algún motivo sales a cenar a la calle procura ordenar carnes blancas, sin salsas grasosas y siempre acompañadas por vegetales y una o dos copas de vino.

Si no puedes cumplir con estas recomendaciones y cometes una transgresión alimentaria en la comida o bien en la cena, tienes un lapso de 48 horas entre el momento del pecado, tu conversión y depósito en el tejido graso, entonces al siguiente día deberás consumir frutas (manzana, pera, naranja, mandarina o duraznos) y proteínas con vegetales.